CONSUMUR alerta de que la crisis ferroviaria evidencia un problema estructural que exige una revisión integral del sistema

La organización reclama una política ferroviaria centrada en la seguridad, el mantenimiento de las infraestructuras y la protección de los derechos de los pasajeros

La Asociación de Consumidores y Usuarios en Red, CONSUMUR, considera que la sucesión de incidencias, averías y retrasos que viene afectando al sistema ferroviario español, junto con la gravedad de los accidentes registrados, obliga a realizar una reflexión profunda sobre el modelo actual y las políticas que se están desarrollando para garantizar su funcionamiento.

Para Roberto Barceló Vivancos, Presidente de CONSUMUR, la situación no puede seguir analizándose como una sucesión de acontecimientos aislados, sino que requiere abordar las posibles deficiencias estructurales del sistema.

“Cuando en un espacio de 15 años se producen tantas incidencias, averías y retrasos, entre otras anomalías, siendo lo más grave, la pérdida de más de 200 personas por accidentes de trenes, ya no hablamos de hechos puntuales y casuales que incluso en los sistemas más perfectos tienen un espacio de fuga, sino que estamos hablando de un problema estructural del sistema ferroviario”, señala Barceló.

Desde la organización se considera necesario analizar si el crecimiento experimentado por el ferrocarril en España ha ido acompañado de los recursos y las mejoras necesarios para garantizar su seguridad, fiabilidad y calidad.

En este sentido, Barceló apunta que factores relevantes como “la ampliación de kilómetros de vía, la entrada de nuevos operadores en el mercado, así como el incremento exponencial de los pasajeros que han duplicado el número en menos de 6 años, con más de 44 millones en 2025, no se han visto acompasados por la modernización de los sistemas de seguridad, el aumento de la plantilla y mejoras de sus condiciones laborales, como tampoco de una formación adecuada y, algo esencial, la falta de inversión real para el mantenimiento de las líneas”.

Un modelo que debe priorizar la seguridad y la confianza ciudadana

CONSUMUR recuerda que España ha sido un referente internacional en el desarrollo de la alta velocidad ferroviaria y considera que no se puede poner en riesgo por una política que no responda adecuadamente a las necesidades actuales del sistema.

“Un país que ha sido abanderado y ejemplo para el resto del mundo de cómo deben hacerse las cosas en materia ferroviaria en la alta velocidad, no puede perder un patrimonio inmaterial como éste por falta de una política adecuada”, afirma el presidente de la organización.

A juicio de CONSUMUR, esta situación ha traído, también, “una situación de inseguridad en la ciudadanía, abriendo con ello un círculo peligroso que puede derivar en bajada de pasajeros, mala imagen incluso internacional, como también la búsqueda de alternativas más contaminantes por el usuario, como el avión o el vehículo, antes etiquetados de menos seguros, pero ya se empieza a no tener esa percepción obligados por las circunstancias”.

La organización advierte de que recuperar la confianza de los pasajeros exige algo más que actuaciones puntuales ante cada incidencia. “Se necesita resetear todo el modelo y empezar desde cero a recuperar un medio de movilidad imprescindible que no suponga una incertidumbre para quienes lo cogen y, lo más importante, que no suponga un riesgo para las vidas”, señala Barceló que, matiza también:

“Aun así, no debemos verlo como un sistema de transporte inadecuado, sino que debemos seguir confiando en el medio más equilibrado para viajar y desplazarse, a pesar de las tragedias que se suceden, que nunca debieran haberse producido por los motivos que las han ocasionado, habiéndose podido esquivar de haberse llevado una certera política”.

Por todo ello, CONSUMUR reclama que la seguridad ferroviaria, el mantenimiento de las infraestructuras y la protección de los pasajeros se sitúen en el centro de las decisiones políticas y de gestión, con el objetivo de garantizar un servicio fiable, seguro y digno de la confianza de la ciudadanía.

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